Previa Atlanta Braves
Caminando por el alambre
Esta previa ha sido realizada por Fernando Díaz, comentarista de MLB en Movistar.
A tenor de lo visto en 2025 cuando la campaña se vio muy condicionada por el infame inicio de temporada que metió en un pozo al club del que nunca se recuperó, el peligro para los Atlanta Braves en 2026 se sitúa en unos parámetros muy similares… y eso nunca es una situación envidiable.
Nos podríamos aferrar al refranero popular y en el caso del dicho “cuando llueve, truena” por lo visto en las semanas previas al comienzo del curso y cuyo colofón fue la sanción por dopaje para toda la temporada de Jurickson Profar. Si a eso se le suma los infortunios de su shortstop titular Ha-Seong Kim y los problemas físicos que asolan a pitchers como Schwellenbach, Waldrep y Jiménez, uno podría temerse lo peor aunque uno quiere pensar que la mala fortuna tiene que acabar en algún momento, ¿verdad?
Para reforzar un más que sólido plantel para el nuevo año, los Braves se marcaron unos objetivos que se cumplieron con el refuerzo para el bullpen en la figura de Robert Suárez, fortalecer el banquillo con el comodín Mauricio Dubón y el ascenso a la titularidad para el nieto del mítico ‘Yaz’, un Mike Yastrzemski profundamente infravalorado a lo largo del tiempo y el regreso de Kim para aumentar la productividad en el short en detrimento del brillante defensa Nick Allen.
Probablemente el club no quedó del todo convencido de lo que había en el mercado de los starters para el montículo o se superó su zona de confort, dependiendo en gran medida de lo que hay en casa. Eso puede ser un acierto, pero también potencialmente su Talón de Aquiles a poco que las cosas no salgan bien… y los recientes acontecimientos no ayudan. Afortunadamente se han asegurado los servicios de Chris Sale más allá de 2026 y eso es muy positivo porque se trata de uno de los mejores en su puesto cuando está disponible y camino de asegurar su futura presencia en el Hall of Fame.
No debemos olvidarnos de un ataque que está muy por encima de la media y que tendrá que compensar estos momentos de debilidad iniciales según avance el año. Todo va a girar alrededor de Acuña Jr. y su potencial asalto al MVP si puede desplegar todo su potencial como ocurrió en 2023.
De ser posible, los Braves aspiran a todo con más que sólidos aportes de Olson, Riley, Baldwin y compañía sin olvidarnos que el club puede gozar de una flexibilidad presupuestaria que se puede aprovechar antes del inicio o ya el transcurso de una campaña que se antoja absolutamente crucial para una plantilla que puede aspirar a todo si sobrevive a este desafío inicial… y ese es un gran condicional.
Altas
Mike Yastrzemski (Kansas City Royals)
Robert Suárez (San Diego Padres)
Mauricio Dubón (Houston Astros)
Ian Hamilton (New York Yankees)
Martín Pérez (Chicago White Sox)
Jonah Heim (Texas Rangers)
Jorge Mateo (Baltimore Orioles)
James Karinchak (Chicago White Sox)
Kyle Farmer (Colorado Rockies)
Bajas
Marcell Ozuna (Pittsburgh Pirates)
Pierce Johnson (Cincinnati Reds)
Nick Allen (Houston Astros)
Lineup
Cuanto más tiempo transcurre, parece evidente que los históricos Braves de 2023 fueron la excepción que confirma la regla de potencialmente respecto a un muy buen ataque a uno que marca el paso en la MLB. No obstante, una cuestión queda clara y es que el lineup de Atlanta pasa por ser uno de los más poderosos sobre el papel en las ligas más allá de los Dodgers y con la capacidad de dar numerosos dolores de cabeza a los contrarios.
Todo pasa por lo que pueda dar de sí y la disponibilidad de la superestrella Ronald Acuña Jr. Si puede jugar de 145 partidos en adelante, los Braves pueden recibir un rendimiento estratosférico desde el primer bate en todas las facetas del juego y eso incluye el juego de carrera pese a las dos roturas de cruzado que ha sufrido el venezolano.
A continuación, Weiss hubiera tenido las opciones del constante Matt Olson, la revelación en el catcher Drake Baldwin junto a un recuperado Sean Murphy o incluso un Jurickson Profar que querría recuperarse del daño de su positivo por dopaje. Sin embargo, la torpeza del de Curaçao le hace perderse toda la compaña con el consiguiente boquete que deja y que podría llenarse de aquí al inicio del año o bien durante los meses venideros porque el mercado no ofrece muchas opciones destacadas.
Alternativas no le van a faltar con excepción de la marcha de Marcell Ozuna, pero se confía en que su ausencia sea compensada entre otros jugadores como la recuperación del mejor Austin Riley, cuyas dos últimas campañas se han visto lastradas por los problemas físicos o incluso por un Mike Yastrzemski, que es algo más que un sólido outfielder en defensa amén de un productivo bate exclusivamente contra los diestros.
La franquicia identificó claramente que Nick Allen no podía ser su shortstop titular pese a su soberbia defensa y la apuesta por un año recae en el surcoreano Ha-Seong Kim, cuyo despliegue global le convierte en un jugador de lo más interesante por su potencial impacto.
Por último y no menos importante, quedan las figuras de Ozzie Albies y Michael Harris II en sus personales encrucijadas personales. Si los efectos secundarios de la cirugía pertenecen al pasado en el caso del primero y una sobre agresividad algo más controlada del segundo se manifiestan, los Braves no deberían tener problemas a la hora de anotar, más si cabe con un banquillo mejorado respecto a años anteriores.
No es cuestión de aferrarse a un clavo ardiendo, pero si contamos con que el club cuenta prácticamente con nueve bates del lineup que están en la media o por encima de la misma… Todo eso supone que las expectativas quizás no sean tan elevadas como en el pasado aunque tampoco se puede obviar que ese ataque es digno de un equipo aspirante a todo y que compense las limitaciones en otras áreas.
Rotación
Comenzar la planificación de una rotación de starters con un futuro Hall of Famer como es Chris Sale no es una mala opción. Lo peor es lo que puede venir a continuación y eso incluye al enérgico pitcher zurdo. La plaga de lesiones fue tal en 2025 que todos los miembros de la rotación estuvieron de baja al menos seis semanas y eso casi les llevó a estar de baja de forma simultánea a aquellos que tienen que liderar.
El problema no va a ser tener a Chris Sale sino cuánto va a lanzar y es que su historial médico (y su edad) no invita al optimismo. No obstante, son las cartas con las que tendrá que jugar Weiss y un efectivo y habitual Sale en el montículo se antoja capital para las opciones de un club que no ha reforzado esta área en la offseason, apostando por lo que hay en casa, y eso le puede salir caro.
De hecho, ya se ha visto durante la pretemporada porque su potencial número 2 en Schwellenbach y la irrupción del tramo final de 2025 como fue Hurston Waldrep se van a perder no pocas semanas del inicio y eso te va a condicionar hasta que se recuperen a lo largo del verano, siempre que no haya contratiempos.
Por este motivo, la figura de Spencer Strider cobra una especial importancia y más si cabe cuando ha pasado más tiempo desde su Tommy John, momento en el que los pitchers recuperan todas sus prestaciones tanto en velocidad como en ‘vida’ de sus envíos.
Sin embargo, no debemos olvidarnos del rol que cumplió Reynaldo López en 2024 y al que apelan desde el club pese a jugar sólo un partido el año pasado. Es un listón demasiado alto, pero si se convierte en una figura recurrente al igual que Grant Holmes, los Braves pueden estar en buenas manos pese a que el ligamento ulnar colateral del último puede saltar en cualquier momento.
Por último, los Braves volverán a echar mano de Bryce Elder, que no es la apuesta más sexy que hay, pero lideró al club en entradas y no hace demasiado fue All-Star. Alguien que asuma entradas cada cinco o seis días es fundamental para no llegar ‘fundido’ a los playoffs al igual que surgirán oportunidades para jóvenes talentos como Ritchie o Fuentes mientras se recuperan los consolidados.
Bullpen
La gerencia se marcó reforzar el bullpen como una de sus prioridades de cara a la offseason y a buena fe que cumplió con su objetivo gracias a la llegada de Robert Suárez, que viene de hacer un gran año con los Padres para ser el antecesor en los partidos de un Raisel Iglesias que regresa para una nueva campaña tras un 2025 difícil en sus inicios. De esta manera, el club puede presumir de tener uno de los mejores tándems para cerrar los encuentros y cualquier opción da garantías a cambio de un alto coste salarial.
El rol de Suárez cobra especial importancia por la incertidumbre que rodea la rodilla de Joe Jiménez, que ya se perdió todo 2025 y del que se desconoce si podrá desempeñar un rol significativo para la nueva campaña. El club contará con los brazos fiables de Aaron Bummer y Dylan Lee para brillar desde el lado siniestro y lidiar con los peligros de ese perfil. También confían en que lo visto en Tyler Kinley más la sobriedad de Joel Payamps le dé un plus para conformar una unidad que debe jugar con las opciones restantes para relegar a las Menores a la hora de no perder efectivos y eso puede darnos un aspecto algo diferente sobre aquellos brazos que terminarán de completarla, con un James Karinchak que podría ser una verdadera joya si vuelve por sus fueros.
Entrenador
Walt Weiss. La era de Brian Snitker acabó con una sensación agridulce por la nueva oportunidad desaprovechada, pero el club tomó una decisión continuista al confiar en Weiss, que no dejaba de ser la mano derecha del anterior técnico y alguien deseoso de una nueva oportunidad de entrenar tras su discreta primera etapa en Colorado. Aquí hereda un club muy competitivo al que una nueva voz en el vestuario buscará sacar un mayor partido en el enésimo asalto al título ostentado actualmente por los todopoderosos Dodgers.
Puntos fuertes
· El ataque debería ser uno de los más poderosos de la competición y sólo los Dodgers parecen estar por delante, siendo vital una campaña completa del portentoso Ronald Acuña Jr.
· La rotación es muy sólida sobre el papel a pesar de la falta de incorporaciones y todo girará alrededor de la figura de Chris Sale, que será favorito a un Cy Young que ya ganó en 2024.
· El bullpen es muy sólido en términos generales, pero especialmente en las figuras de Robert Suárez y Raisel Iglesias, pitchers veteranos y contrastados en las situaciones de máxima exigencia.
Puntos débiles
· La rotación está en entredicho tanto por las lesiones que han surgido en pretemporada como por el historial médico de todos sus miembros con lo que se puede convertir en un serio problema para competir.
· Numerosos bastiones en ataque como Ozzie Albies o Michael Harris II han experimentado una regresión en su rendimiento pese a que se encuentran en el cénit de su carrera deportiva.
· Los problemas físicos que afectaron en 2025 vuelven a amenazar sus posibilidades para la nueva campaña con lo que un cambio de dinámica se hace todavía más vital.
Promesas
Los Braves han utilizado su sistema de filiales para complementar al equipo grande con notable éxito y la introducción de sangre nueva de forma constante les ha alejado de aventurarse en la agencia libre o en el mercado de traspasos. Esto va a ser más cierto que nunca en 2026 que ya viene marcado por las ausencias a corto plazo de Schwellenbach y un Hurston Waldrep que experimentó un salto cualitativo. En ese sentido, entra en juego la figura de JR Ritchie que brilló en todos los niveles para quedarse a las puertas del club grande. Con un arsenal variado y más alejado de su cirugía Tommy John, Ritchie cumplirá un rol crucial a priori al igual que un Didier Fuentes que irrumpió en escena con mucha fuerza para demostrar que todavía estaba algo ‘verde’ pese a lanzar a 98 millas por hora con lo que una nueva oportunidad llegará cuando somos conscientes que tiene únicamente 20 años.
Por otro lado, Nacho Álvarez Jr. se proyecta como un jugador comodín que puede cumplir en muchos papeles aunque le hemos visto más en tercera base y que esperará su oportunidad en la Triple A, nivel que la mayor promesa de la organización como es Cam Caminiti espera alcanzar… o incluso superar si continúa su ascensión por las Menores.
Evolución
Uno podría pensar que los infortunios de 2024 no podrían verse superados en un nuevo año, pero la siguiente campaña no sólo siguió en la misma dinámica sino que fue capaz de ir un paso más allá. Las lesiones se cebaron en un club que arrancó fatal y nunca pudo recuperarse en condiciones con lo que, por primera vez en siete años, los Braves no se clasificaron para la postemporada con su peor marca desde 2017.


